Iker Bravo: regate en espacios reducidos y un problema en la toma de decisiones
Gana el 61 % de sus uno contra uno, pero en el último tercio elige mal el pase final. Comparación con Sergio Gómez a su edad.
Fase defensiva
El repliegue es voluntarioso pero desordenado: presiona a destiempo y deja el pasillo exterior a la espalda del lateral. En bloque medio no marca referencias claras. Es el aspecto más verde de su juego y el que más le limita para entrar en un equipo con exigencias defensivas al extremo.
Fase ofensiva
Es el jugador con más regates completados de Primera RFEF en su franja de edad, y no es casualidad: arranca con el balón pegado al pie zurdo desde posición de extremo a pierna cambiada y encara siempre. En espacios de tres metros resuelve mejor que en campo abierto. El problema aparece cuando gana el duelo: levanta la cabeza tarde y el último pase llega con el compañero ya desmarcado hace un segundo. Es corregible con trabajo específico, pero hoy limita su producción ofensiva.
Físico
Arranque explosivo en los primeros cinco metros y buen equilibrio en el cambio de dirección. Le falta masa para aguantar el contacto del lateral en el duelo largo y termina los partidos con menos chispa a partir del minuto 65.
Conclusiones
Extremo de rotación en Primera a corto plazo; titular si mejora la última decisión. El plan lógico es una cesión a Segunda con minutos garantizados antes de dar el salto.